Lugar donde todo termina (La Lepra)

Lugar donde todo termina I

Lugar donde todo termina I

 

Lugar donde todo termina, II. (Hombre sentado)

Lugar donde todo termina, II. (Hombre sentado)

 

Lugar donde todo termina, III.  (Nuestra casa junto al mar)

Lugar donde todo termina, III. (Nuestra casa junto al mar)

 

Lugar donde todo termina, IV. (El Viento)

Lugar donde todo termina, IV. (El Viento)

 

Lugar donde todo termina, V. (Camino de San Lázaro - Babalú Ayé)

Lugar donde todo termina, V. (Camino de San Lázaro – Babalú Ayé)

 

Lugar donde todo termina, VI. (Perder un botón)

Lugar donde todo termina, VI. (Perder un botón)

 

Lugar donde todo termina, VII. (El Agua)

Lugar donde todo termina, VII. (El Agua)

 

 

“Lugar donde todo termina” es una serie realizada en la Isla de Tenerife.  Consta de siete fotografías tomadas en la costa de Arico, junto a las construcciones de lo que iba a ser una leprosería en los años cuarenta, proyecto que quedó abandonado antes de su puesta en servicio.

El complejo consta de una gran iglesia -dedicada a San Lázaro según reza una pintada- situada al extremo de una calle, a cuyos lados se sitúan diversos barracones-vivienda, algunas construcciones de uso común y algún espacio despejado que podría tratar de ser una plaza.

Más cercanas a la orilla se encuentran dos o tres casas de construcción más lujosa que podrían haber estado destinadas a albergar a los médicos. En una de ellas se sitúa actualmente un centro de rehabilitación de adictos desprovisto de agua corriente y constantemente rodeado por  perros que dan el aviso en caso de fugarse algún interno.  Una vez al día, los internos son conducidos a la orilla para lavarse en el mar.

El resto de las construcciones están vacías o son ocupadas irregularmente por algunos vagabundos y sus perros.

La disposición de los diferentes edificios, así como el caprichoso trazado de los caminos en la zona, muchos de ellos cortados, aún hoy produce la sensación de un lugar cerrado sobre sí mismo,  desprovisto de salida.

La geomorfología aquí es especialmente árida; una costa rocosa casi enteramente desprovista de vegetación, y muy poco poblada.

San Lázaro en la imaginería cristiana es el patrón de los aquejados por la lepra. La santería lo sincretiza con Babalú Ayé, Orisha poderoso y temido,  asociado a la lepra, la viruela, las enfermedades venéreas o contagiosas, las pestes o epidemias, y la miseria.

 

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